Paseo de la fé nº 34
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En la historia

La Congregación de Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús y de María fue fundada por Mª Teresa Dupouy, religiosa de la Sociedad del Sagrado Corazón, en San Sebastián, España, el día 1 de Abril de 1926, festividad del Jueves Santo. El 12 de diciembre de 1930 recibía la aprobación diocesana, y el 29 de Junio de 1984 la Aprobación Pontificia.

La Congregación tiene como centro la Eucaristía, expresión del amor del Corazón de Jesús, y como misión promover por la oración y la acción las vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras, y evangelizar en todos los lugares de la tierra.

Todo empieza con una llamada de Dios y con una respuesta afirmativa y generosa por parte de una mujer a esta llamada.

Mª Teresa Dupouy nace en 1873 en Saint Pierre d'Irube, Francia, pero vivirá desde los primeros meses de su vida en San Sebastián, España, excepto en los primeros años de su formación al ingresar en la Sociedad del Corazón de Jesús, a la que perteneció siempre.

Guiada por el Espíritu, vivió su vocación como respuesta al amor de Dios, al que hizo total entrega de su vida. Tuvo un atractivo especial por la Eucaristía y las misiones, que mantuvo a lo largo de su vida. El espíritu del Jueves Santo llega a ser la síntesis de su carisma: "Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo" (Jn 13, 1). Se siente llamada a glorificar a Dios respondiendo al deseo de Jesús expresado en el Evangelio: "La mies es mucha, lo obreros pocos, rogad al Dueño de la Mies que envíe operarios a su campo".

Comienzo de una Obra en la que Mª Teresa nunca había pensado

1914. Además de participar en la actividad del Colegio que dirigía su Congregación, se le confía preparar y formar a los monaguillos que ayudaban en las celebraciones litúrgicas: Eucaristía y otras habituales en su comunidad y en el Colegio.

María Teresa se da cuenta de la "ignorancia religiosa de los monaguillos y comienza a darles catecismo los jueves y domingos". (Tomado de su Diario Espiritual. En adelante D.E.)

De entre los monaguillos hay uno que quiere ser misionero; después fueron otros los que expresaban su deseo de ser sacerdotes y misioneros. Ella les acompaña y ayuda a descubrir su vocación orientándoles hacia el Seminario o a las Escuelas Apostólicas de algunas Congregaciones Religiosas, con las que se relacionaba mucho.

Al grupo de monaguillo se suman otros niños que desean acudir a la catequesis con la Madre Dupouy. El número crece y también los que ingresan en Seminarios y Congregaciones Religiosas. Ante esta realidad, sugiere a la Superiora General que esta Obra podría ser asumida por la Sociedad del Sagrado Corazón. Ésta, dedicada principalmente a la educación y formación de la joven, no lo considera posible dentro de su carisma. Así se lo hace notar a la Madre Dupouy, aunque sí le permite que siga con la obra iniciada: la "Obra de los Estanislaos", nombre que da al grupo de niños que se reúnen y a quienes propone este Santo, San Estanislao de Koska, como modelo y protector.

1923. Mª Teresa recibe gracias especiales y siguiendo las luces del Espíritu, las comunica a sus Superioras y a su Director Espiritual, pues lo único que busca es hacer la voluntad de Dios. La obediencia fue siempre para ella la confirmación de que lo que recibía y por lo que trabajaba no era una ilusión. El 19 de agosto escribe en su Diario: "Nuestro Señor me manifestó sus particulares designios sobre su pequeño instrumento que escogía para ayudarle a multiplicar los sacerdotes y los misioneros... son sobre todo sus Esposas las que deben responder a esta invitación... la pequeña Obra de los Estanislaos debe crecer y multiplicarse".

El grupo de los Estanislaos no sólo crece sino que se estabiliza dando un paso más. Son bastantes los sacerdotes y religiosos que confían a la Madre Dupouy la preparación de los chicos para luego pasar a los Seminarios o Escuelas Apostólicas. El grupo vive en régimen de internado en el que ayudan las jóvenes que colaboraron con ella desde el principio y que, conociendo la Obra, quieren continuar en esta "Obra tan hermosa como es la de las vocaciones sacerdotales" (D.E.). Luego, estas jóvenes fueron las primeras Hermanas de la Congregación.

Lo que va tomando cuerpo, la Madre Dupouy, no lo ve en este momento más que vinculado a la Sociedad del Sagrado Corazón y que, por tanto, grupos como éste irían formándose en otras casas de la Congregación. De ahí que su Director Espiritual le aconsejara preparar un Reglamento para la formación de los Estanislaos y que lo enviara a la Superiora General junto con las experiencias, observaciones y frutos que ya se recogían en este acompañamiento a los niños. Así lo hace Madre Dupouy no pretendiendo más que obedecer, segura así de no equivocarse.

En la carta que adjunta a la Superiora General añade su deseo de que "la Obra de los Estanislaos, para la ayuda de las vocaciones sacerdotales se extienda en las casas de la Sociedad en que fuese posible" y todo "si es para gloria del Sagrado Corazón y para bien de nuestra Sociedad, que es mi único deseo." (D.E.)

Más tarde tiene la oportunidad de hablar directamente con la Superiora General en Roma. De la conversación tenida recoge en el Diario palabras de su ella: "Su Obra no debe terminar con usted; es preciso formar a alguien de acuerdo con sus métodos, etc. pero todavía tenemos tiempo. Está muy bien organizada".

Tuvo también posibilidad de hablar en este viaje a Roma con el Santo Padre Pío XI, en audiencia privada. El Papa estaba ya informado sobre la Obra de Mª Teresa Dupouy, su espíritu y finalidad. Ella recoge en su Diario la conversación tenida con él. Destaca, subrayándola, esta frase del Santo Padre: "Cuando se da un misionero, es ya una gracia, ¡pero muchos!... son necesarios muchos...". Su respuesta: "Santo Padre, la Sociedad hará otros centros y procuraremos darle muchos"... Luego continúa: "El Papa nos bendice, bendice nuestras obras... ¡Qué gracia, oh Jesús, y qué fuerza sentir sobre la pequeña misión que me habéis confiado, la bendición de vuestro Vicario en la tierra!"

La Obra, razón de la Fundación.

1925. Fue en este año cuando se perfila la fundación de este Instituto de Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús y de María. La Obra de los Estanislaos espera la hora de Dios.

30 de agosto, fiesta del Inmaculado Corazón de María. Madre Dupouy expresa así lo que el Señor le muestra: "Veo un grupo de religiosas bajo el manto de la Virgen con un signo sacerdotal. 'Estas son las hostias de Jesús por sus sacerdotes'. Nuestro Señor me ha puesto en este grupo. Es todo lo que comprendo". (D.E.)

Tres meses más tarde, el 21 de noviembre, fiesta de la Presentación de María, escribe: "Nuestro Señor levanta como un velo y me muestra sus designios de amor... La visión de la fiesta del Inmaculado Corazón de María, son las almas que Él se ha escogido para rezar, trabajar y sufrir a fin de dar a la Iglesia, sacerdotes y misioneros... serán las hijas de la Santísima Virgen... su cuna será Villa San José" (D.E.), casa en que vivieron sus padres, al lado del Colegio Del Sagrado Corazón, donada por ellos para iniciar su andadura la Congregación de Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús y de María.

1926. 1 de abril, día de Jueves Santo. Después de la Eucaristía, la Superiora de la comunidad entrega a Madre Dupouy, una carta de la Superiora General en la que le dice: "Querida Madre Superiora, puesto que le parece que las propuestas de la Madre Dupouy son realizables, déjele hacer lo que desea. Veremos si Nuestro Señor está con la Obra de los Estanislaos..." así lo transcribe la Madre Dupouy en su Diario añadiendo: "¡La palabra de la Autoridad hacía nacer la obra en este hermoso día del Jueves Santo!". (D.E.).

Esta coincidencia de fechas, es decir, la autorización de la Superiora General en el día de Jueves Santo -día en que se celebra la institución de la Eucaristía y del sacerdocio y la expresión del amor sin límites del Corazón de Jesús a todos los hombres- fueron para ella la confirmación de la voluntad de Dios para con la futura Congregación.

En Bétherram y orientadas por un sacerdote de esta Congregación, surge un grupo de jóvenes que iniciaban una obra con una finalidad cercana a la de Mª Teresa Dupouy. Por acuerdo de los Padres de Bétharram y la Madre Fundadora, se hace un intento de fusión de los dos grupos en San Sebastián, pero pasado un tiempo de convivencia en Villa San José, se vio claramente la diferencia de carismas. La fusión de las dos obras no estaba en los designios de Dios.

Fundación de la Congregación.

1928. San Sebastián en este tiempo formaba parte de la diócesis de Vitoria teniendo como Obispo a Mons. Mateo Múgica Urrestarazu. En agosto de 1928, Madre Dupouy solicita una visita de Su Eminencia. El Sr. Obispo, nada más recibirla, aceptó su petición y fija un viaje a San Sebastián. Fue el momento en que la Madre Fundadora informó ampliamente sobre todo lo que estaba viviendo y realizando en Villa San José con el permiso de sus Superioras.

Monseñor estuvo con la comunidad naciente, también con los Estanislaos que se preparaban para su ingreso en el Seminario o Escuelas Apostólicas. (Para entonces eran varios los que habían llegado al sacerdocio o profesaron en diversas Congregaciones de Religiosos) Además de animar y bendecir la Obra, Monseñor, a petición de la Madre Dupouy, llevó consigo, junto a las primeras Constituciones, la Súplica que había preparado el Padre Paillas, Superior General de los Padres Betherramitas, dirigida a Su Santidad, Pío XI, solicitando la erección canónica de la comunidad como Congregación, con el nombre de Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús y de María.

1930. Por diversas causas la gestión se prolonga durante dos años. Obtenida la respuesta de Roma, Monseñor Múgica erige la Congregación de Derecho diocesano el 12 de diciembre de 1930. Mª Teresa vive todo este tiempo con esperanza y sufrimiento Escribía en 1929: "Las cruces no me faltan, pero la Cruz es el sello de las Obras divinas y aseguran su fecundidad". "Todo cuanto el Señor me ha mostrado se realizará para su gloria. Esperar su hora con confianza y paciencia. Dichosa de sufrir para realizar su plan divino" (D.E.).

1931. El 16 de junio tuvo lugar la primera toma de hábito de las 11 hermanas en el Oratorio de Villa San José. Monseñor Múgica no pudo presidir la ceremonia por estar desterrado de su diócesis, a causa de la persecución religiosa que sufría España en esos momentos.

Un año después y con su autorización, las mismas hermanas hicieron la Profesión Temporal. Fue en julio de 1932, presidiendo el Padre General de los Betharramitas.

Empieza la expansión.

1933. Fundaciones en Francia.

Monseñor Clemente Mathieu Obispo de Las Landas, en Dax, conoce ya el Instituto y pide a Mª Teresa Dupouy hermanas para que puedan realizar la Obra de los Estanislaos.

Por el mismo tiempo, también el Padre General de los Betharramitas solicita una comunidad para el Colegio de Bazas, la Gironde, donde las hermanas darán clases a los pequeños y catequesis. Con este servicio las hermanas "mediante su humilde entrega y la intensidad de su oración, procurarán atraer la gracia de la vocación sacerdotal sobre buen número de estos niños, pues hace 25 años que no hay una sola vocación sacerdotal". (D.E.)

1935. 16 de agosto. Las primeras hermanas hacen la Profesión Perpetua. Esta vez sí presidida por Monseñor Múgica.

1936. A pesar de la guerra, la Obra crece e incluso acoge en San Sebastián a un grupo de niños refugiados de Barcelona, Valencia y Madrid.

1937. El nuevo Obispo de Vitoria, Monseñor Francisco Javier Lauzurica, pide a la Fundadora, establecer en San Sebastián una Preceptoría en la que se formen un grupo de seminaristas de primer año, ya que el Seminario Menor no podía albergar a todos los que comenzaban. Para ello la formación fue compartida con un Sacerdote de la Diócesis.

1939. Se abre la comunidad de Pamplona. Es una fundación solicitada y aceptada por Monseñor Sarasola, Obispo de la Diócesis. Siendo pequeña la casa para dar acogida a los preseminaristas se abre otra en Estella, Navarra, con el mismo fin. Al cambio de la comunidad a otra casa mayor se cierra Estella. Sobre la Fundación ha escrito Madre Dupouy en su Diario: "Pamplona da cada año vocaciones sacerdotales y religiosas. Monseñor Marcelino Olaechea aprecia mucho la Obra".

1941. En Barcelona se abre un Preseminario y Colegio; éste como apoyo económico al Preseminario.

1944. En una Villa alquilada se abre el Preseminario de Zaragoza, con el permiso del Obispo de Huesca a cuya jurisdicción correspondía. El Sr. Obispo acoge con satisfacción esta fundación "providencial" dada la penuria de sacerdotes en su Diócesis.

1946. Monseñor Clemente Mathieu, solicita hermanas para el preseminario de Dax, independientemente del Seminario Mayor. Conoce a las hermanas y las valora. Así escribe en la Revista diocesana, Semaine Religieuse: "La Madre Dupouy, Religiosa del Sagrado Corazón, ha fundado en San Sebastián un Instituto ya próspero en Religiosas, cuya vocación es dedicarse al sacerdocio. Las vemos trabajar en el Gran Seminario de Dax, donde prodigan su atención inteligente y discreta. Les confiamos ahora, sin la menor inquietud, la formación de los pequeños landeses que muestran alguna inclinación al sacerdocio. Lanzamos una llamada apremiante a los curas, que nos busquen candidatos". (Párrafo que la Fundadora recoge en su Diario Espiritual)

1948. Un antiguo Estanislao de San Sebastián, el P. Pedro Ramírez, religioso de los Sagrados Corazones y Misionero en Hainan (China), informa a su Prefecto Apostólico Monseñor Desperben sobre el Instituto. Monseñor viene a España y visita a la Madre Fundadora pidiéndole hermanas para abrir un Preseminario, importante para el fomento del clero indígena. Lo aceptó. Sin embargo, la guerra de China dificultó la comunicación y la fundación tuvo que esperar hasta que las hermanas logran entrar en el país en 1948. Con esta fundación Mª Teresa siente que la Congregación cumple plenamente su fin. Así lo hace constar en su Diario: "¡Sí, mi alma experimenta una íntima alegría al ver cómo realiza Nuestro Señor todo lo que me ha mostrado...! La Congregación cumple ahora completamente su fin..."

1949. Monseñor Alfredo Viola, Obispo de Salto, Uruguay, visita a la Fundadora con el fin de pedirle hermanas para abrir un Preseminario en la diócesis, pues el país tenía gran necesidad de sacerdotes. El envío de hermanas no se realiza hasta 1953, poco antes de fallecer Mª Teresa Dupouy.

1950. Tiene lugar el primer Capítulo General, para elegir a la primera Superiora General del Instituto, siendo elegida la Hermana Elena Elgarresta Iturbe.

1953. El 6 de mayo de 1953 fallece Mª. Teresa Dupouy.

Es importante resaltar que Mª Teresa Dupouy perteneció y vivió siempre como miembro de la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús. Pudo dirigir a la Congregación naciente desde su comunidad, de la cual se le permitía pasar a Villa San José.

Nueva etapa.

La Congregación siguió creciendo y expansionándose, abriendo nuevas comunidades en Sidi Bel Abbés (Argelia), en Uruguay, Argentina, Thailandia y otras comunidades en España.

Alrededor de la celebración del Concilio Vaticano II y debido a la notable transformación socio eclesial, los Preseminarios -una de las primeras actividades- no tienen continuidad; en España bastantes diócesis fueron dejando los Seminarios Menores. Casas como San Sebastián, Pamplona, Zaragoza, se transforman en Colegios como plataforma de pastoral y sobre todo de pastoral vocacional. En todas las comunidades se desarrollan diversas actividades, pues nuestra misión en la Iglesia contiene un rico potencial dentro de la fidelidad al don recibido, recogido en las Constituciones renovadas y aprobadas en 1992, tras una larga y profunda vuelta a las fuentes, siguiendo las directrices del Concilio Vaticano II y otras normas sucesivas de la Iglesia.

1993. A partir de este año van tomando forma grupos de jóvenes laicos/as que desde la misma fuente del carisma y de su espiritualidad se comprometen como laicos misioneros, a participar activamente en la misión evangelizadora de la Iglesia, en sus parroquias y entorno, desde sus respectivos estados de vida: matrimonios, sacerdocio, vida consagrada. De entre ellos un joven es hoy sacerdote diocesano y algunas jóvenes optan por la vida consagrada.

El movimiento LAMIS (laicos misioneras) se inicia en España, pero se va desarrollando también en América y Thailandia.

En la actualidad.

2006. En octubre se abre una casa en La Lima-Cortés, Honduras.

El día 21 de diciembre de 1998 se abrió el Proceso Diocesano de Canonización de Mª Teresa Dupouy y el 9 de abril de 1992 celebramos la clausura. En este momento nos encontramos en la fase de aprobación por parte de la Santa Sede de la Positio y de la espera de un milagro por parte de la Sierva Mª Teresa Dupouy con el cual será llamada por la Iglesia Beata.


ORACIÓN PARA OBTENER GRACIAS

Señor Dios,
Tú escogiste a Mª Teresa Dupouy para
fundar un nuevo Instituto religioso en la Iglesia,
le infundiste un gran amor a la Palabra de Dios,
a la Eucaristía y al Sacerdocio, filial devoción a
la Virgen María y un gran celo misionero.

Ella, impulsada por el Espíritu Santo se entregó
incondicionalmente a la extensión del Reino
del Corazón de Jesús, por el fomento de las
vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras.

Dígnate ahora glorificarla ante tu Iglesia con
el honor de los santos, y concederme por su
intercesión el favor que te pido, si ha de ser
para mayor gloria tuya y para el bien de tu pueblo.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Gloria al Padre, el Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.